Composiciones y Solidaridad: eterno legado de Alí Primera

Prensa ORI.

Yanet Jiménez.-

“Hablar de Alí no es fácil” expresa el menor de sus hermanos, Eli Padilla, “fue un ser excepcional, un hombre ejemplar, luchador, preocupado por las necesidades y vicisitudes que padecía el pueblo”. Intentar acercarse con palabras a cómo era el compositor de la “canción necesaria” con los datos que suministran sus amigos  Huto Velasco o Heberto León Escalona, es el objetivo de este trabajo.

Ely Rafael Primera Rossel, es el verdadero nombre de este falconiano nacido en Coro, quien anualmente recibe dos homenajes por parte de su pueblo: en las fechas de su nacimiento y en el de su siembra: el 31 de octubre y cada domingo luego del 16 de febrero; sin embargo, su nombre esta inmortalizado en canciones como Humanidad, Techos de Cartón, Vamos gente de mi tierra y muchas otras, que con más de 50 años permanecen en el repertorio musical y en el sentir de cada venezolano.

En el 2005, el Consejo Legislativo del estado Falcón crea la Orden Alí Primera en su única clase; luego, la Asamblea Nacional crea el 2 de enero de 2007 un galardón con el epónimo de este falconiano y en este año, 2014, el Consejo Legislativo del estado Zulia (Clez) hace lo propio al crear también su orden.

El objetivo de todas: reconocer el trabajo de los hombres y mujeres de bien: La Orden “Alí Primera”, en su única clase, está destinada a reconocer los aportes al desarrollo cultural, social, político, científico, tecnológico, artístico, juvenil y por la paz, llevadas a cabo por revolucionarios o revolucionarias, luchadores o luchadoras populares de cualquier parte del mundo, refiere la gaceta oficial N°38.595 donde la Asamblea Nacional decretó la normativa de este galardón; mientras que el Clez la otorgará a cantores populares y a quienes han aportado a los géneros musicales con raigambre y definición zuliana.

Estas distinciones inspiradas en “El cantor del pueblo”, intentan reconocer en otras personas trazos de lo que fue Alí. ¿Y cómo fue él? “solidario con la gente, con la cuestión humana. Alí fue un gran amigo”, cuenta Heberto León Escalona, de quien se dice FUE el fotógrafo oficial de Primera.

“Del Alí puedo hablar de la infancia, en su tiempo de limpiabotas, de jugar metras, echador de volantines, trompo, amante de las películas en el cine Roxi de Las Piedras”, dice Carlos Alberto Velasco, mejor conocido como Huto.

El amor a la música es “un mal de familia”, prosigue Huto, “por eso hay tantos cantantes en la familia primera, y a Carmen Adela le decían vientre sonoro por la cantidad de hijos, nietos, toda una descendencia que salió de esa señora”.

“Alí fue muy desprendido, en ayudar a la gente, cuenta que un día se encontró con Caburito (Raul Quintero) en Maracaibo, y se quitó un reloj hermoso que cargaba y se lo dio a Caburito, ese encuentro fue en Bachaquero”, cuenta Huto.

“Alí fue un gran amigo de todos”, así lo define Heberto León Escalona, “yo no sé quien le dijo a el que yo tenía solo una cámara, y me regaló una cámara que él había comprado en Europa y que estaba completamente equipada. Con él compartí mucho, viajábamos de día y de noche, sobre todo para hacer la canción necesaria”.

Ese es el Alí, que sólo pocas personas, amigos, tuvieron el privilegio de conocer, y que la generación de ahora solo conoce a través de sus canciones, que aún se mantienen en la conciencia y el gusto de los venezolanos.

En tertulias el tema principal es Alí y su legado.

Fotos David Betancourt y Carlos Cásares