Septiembre: la política injerencista en tres tiempos

CINTILLO en linea con stella (4)

Stella Lugo

Tres hechos asociados a los primeros días de septiembre, de los que nos separan décadas, son demostraciones concluyentes de la capacidad de Estados Unidos para intervenir, agredir y engañar a los pueblos del mundo, con el propósito de perpetuar su control sobre la economía y la política en el mundo.

Hace 43 años, el 11 de septiembre de 1973, en la Chile de Salvador Allende, la primera experiencia de construir el Socialismo bajo las reglas de la democracia burguesa, fue derrocada por un sangriento golpe militar organizado y financiado por la CIA, ejecutado por Augusto Pinochet, quien pocos días antes había sido designado por Allende como Comandante en Jefe del Ejército, por  recomendación del renunciante General Carlos Prats, quien se separó del cargo para no constituirse en “factor de quiebre de la disciplina institucional y de dislocación del Estado de Derecho, ni servir de pretexto a quienes buscan el derrocamiento del Gobierno institucional.”.

Esa experiencia de avanzar en la reducción de las desigualdades, en la procura del bienestar, en el fomento de la organización y protagonismo del pueblo, fue ferozmente atacada cuando Allende nacionalizó la explotación del cobre y la banca, impulsó la reforma agraria y promulgó leyes que daban importantes beneficios a las mayorías en el ámbito sanitario, educativo y social.

Las poderosas familias estadounidenses Rothchild y Rockefeller activaron todos sus mecanismos de control sobre el gobierno de EE.UU cuando el gobierno de Allende nacionalizó las minas de cobre, la banca; afectó a los latifundistas propietarios de las mayores extensiones de tierras cultivables; decretó la gratuidad de las universidades, sistemas de becas para los niños y niñas de descendencia indígena; instauró el Programa de Suplementos Alimenticios en las escuelas primarias y a las embarazadas; incrementó las pensiones mínimas al doble de la inflación e instauró un sistema de salud que establecía centros de salud en barrios obreros, con al menos 1 centro de salud por cada 40.000 habitantes.

La experiencia socialista de Allende representó una amenaza tan grande para el imperialismo, que no dudó en emplear todo su poder económico y mediático, para doblegar la moral de dirigentes y militares que terminaron asesinando a Salvador Allende y con él, la conciencia revolucionaria de aquella y varias generaciones del pueblo chileno que aún no despierta totalmente de los efectos de aquella descomunal agresión.

Hace 18 años, el 12 de septiembre de 1998, fueron detenidos en Miami (EEUU), un grupo de cubanos que habían partido de su tierra natal para obtener información sobre los planes de las organizaciones terroristas que tienen su base de operaciones, desde hace muchos años, en esa ciudad, entre ellas, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), Hermanos al Rescate, Movimiento Democracia, Alpha-66 y otras muchas de conocida trayectoria delictiva.

Estas organizaciones terroristas son responsables, según evidencias irrefutables y sus propias acciones propagandísticas, de numerosos sabotajes y agresiones contra Cuba, con saldo de miles de muertos, heridos y grandes pérdidas económicas, contrabando de armas, drogas y personas e, incluso, han fraguado cientos de planes para tratar de asesinar al líder cubano Fidel Castro y realizado acciones terroristas en el propio territorio estadounidense y en terceros países.

En el grupo de diez personas detenidas, en un operativo del Buró Federal de Investigaciones contra una supuesta red de espías a las 5:30 am, se identifica a René González, Antonio Guerrero, Luis Medina (Ramón Labañino), Rubén Campa (Fernando González Llort) y Manuel Viramontes (Gerardo Hernández Nordelo), sometidos a todo tipo de injusticias irregularidades y vejámenes en un proceso judicial digno de estudiarse como la antítesis de la justicia, por el único delito de no ceder en las entrevistas de “convencimiento” a colaborar y traicionar a cambio de ciertas promesas, presiones y chantajes. Esta actitud digna de estos 5 cubanos les valió el título de Héroes de la Revolución Cubana, por lo que el movimiento de solidaridad para exigir su liberación que se expresó en más de 1.500 organizaciones en 115 países, los llamó los Cinco Héroes Cubanos.

En Falcón, tenemos el honor de haber escrito una página importante en ese movimiento de solidaridad mundial, cuando el consejo Universitario, aceptó nuestra solicitud que convirtió a la Universidad Francisco de Miranda, en la primera en otorgar el Doctorado Honoris Causa a los Cinco Héroes Cubanos, justamente el 27 de septiembre de 2008, cuando vivían la etapa más cruel de su injusta prisión.

Luego de cumplir injustas y oprobiosas condenas que incluyeron varias cadenas perpetuas y décadas de prisión,  el 17 de diciembre de 2014, los Cinco Héroes fueron liberados, como parte de un acuerdo humanitario alcanzado entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, anunciado simultáneamente por el presidente cubano Raúl Castro y el estadounidense Barack Obama en el marco del proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

El 11 de septiembre de 2001, hace 15 años, el mundo se sorprendió por el supuesto ataque a las Torres Gemelas, que inicialmente se presentó como un atentado terrorista y luego, las investigaciones independientes  y de los organismos de inteligencia de varios países, no dudan en catalogar como un “autoatentado” para justificar la intervención militar estadounidense en países que representaban un interés energético estratégico y donde se desarrollaban procesos sociales cuyos lideres habían contado con el apoyo de EEUU.

La evidencia más contundente de la verdad sobre el 11 de septiembre es la declaración de Francesco Cossiga, presidente de Italia entre 1985 y 1992, quien dijo el 30 de noviembre de 2007, en el diario Corriere della Sera: «Nos quieren hacer creer que Bin Laden confesó ser el autor del atentado del 11 de septiembre de 2001 sobre las torres gemelas de Nueva York —a pesar que los servicios de inteligencia de EE.UU. y europeos sabían muy bien que el desastroso ataque fue planeado y ejecutado por la CIA y el Mossad con el fin de acusar a los países árabes de terrorismo y para poder atacar a Irak y Afganistán».

Estos hechos nos dejan varias lecciones. 1) la capacidad casi ilimitada del imperialismo de construir “falsos positivos” para el desarrollo de su política guerrerista, ocupación y explotación de los pueblos. 2) la agresión económica, mediática, la imposición de medidas extraterritoriales, denominadores comunes desde Chile, el Caso de los Cinco Cubanos, las Torres Gemelas, son la misma doctrina que sirve de base al Plan FREDOM II, que ya he denunciado en artículos anteriores, con el que pretenden hacer sucumbir la Revolución Bolivariana. 3) La mejor defensa a la agresión imperialista es la conciencia de Patria, la firme convicción de que somos capaces de construir nuestro modelo de sociedad fundando en la paz, la justicia y la igualdad.

En la Venezuela de hoy, estamos bajo el acecho de éstas y otras prácticas intervencionistas imperiales para conculcarnos el sueño de Patria que nos legó Bolívar, que Chávez reivindicó y que Nicolás Maduro conduce, siempre con el pueblo a su lado. Que no se equivoquen agresores y apátridas cómplices,  aquí hay un pueblo digno, imbuido de la conciencia necesaria para soportar lo inimaginable y hacer lo que sea necesario para defender la Revolución en el terreno que sea.

En este Septiembre de Contraofensiva Popular de Calle, recurrimos a nuestras consignas  para gritar: Palabra, Palabra de Mujer, la Patria de Bolívar y Chávez, haremos renacer.

Venceremos…!!!