Ante el intento de golpe parlamentario: Movilización, unidad y lucha

CINTILLO en linea con stella (4)

Stella Lugo

Los pasos concretos para un nuevo golpe de Estado por parte de la derecha venezolana han quedado plenamente evidenciados con las actuaciones de la Asamblea Nacional (AN) en las últimas horas. Ya, en la columna de la semana pasada, denuncié algunas de las nuevas andanzas que, en el escenario latinoamericano, habían  emprendido.

Se trata de la pretensión de derrocar al presidente Nicolás Maduro, a través de las modalidades asumidas por el cout d etat, en la forma de “golpe parlamentario” puesta en común en América Latina durante los tiempos que corren. Dicha modalidad implica: generar inestabilidad, argumentar transgresión Constitucional, recurrir a las instancias que convalidan al sistema Imperial y, si todo esto no logra el objetivo trazado, generar las condiciones de la intervención militar extranjera.

Más allá de los deseos, la oposición apátrida no ha podido, ni podrá, alcanzar el nivel de desestabilización que se han propuesto. Sus seguidores, aunque fanatizados e ideologizados por una pertinaz mediática, no están dispuestos a arriesgarse en aventuras desestabilizadoras violentas, por lo demás injustificadas; no aceptan ser empujados a la irracionalidad por una dirección irresponsable. Esa es la razón por la cual no logran éxito en el primer paso de la cartilla. Por eso, recurren entonces a un segundo paso: la declaratoria de  una supuesta ruptura del orden constitucional, por parte del Poder Ejecutivo, Judicial, Electoral o Moral; cuestión que nuestro Equipo Político Estadal acordó rechazar contundentemente, tal como es el parecer de la mayoría de la nación venezolana.

En primer lugar, La Asamblea Nacional no tiene cualidad para hacer esta declaratoria, porque  no es ámbito de su competencia, pues la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) establece en su Artículo 335 que es el Tribunal Supremo  de Justicia (TSJ) el máximo y único interprete de la Constitución, y que este órgano velará por su uniforme interpretación y aplicación, por lo que la AN no está facultada para tomar decisiones en esta materia. Al contrario, están en desacato a la decisión del TSJ desde que la Sala Constitucional declaró que resultan manifiestamente inconstitucionales y, por ende absolutamente nulos y carentes de toda vigencia y eficacia jurídica, los actos emanados de la AN, incluyendo las leyes sancionadas, mientras mantengan el desacato a la Sala electoral, propiciado al juramentar a los tres diputados del estado Amazonas, y mientras dure el juicio. Por el contrario, son ellos los que de forma permanente, continuada y sistemática, incurren en la violación flagrante a la Constitución.

En la CRBV no está contemplada la figura del juicio político al Presidente de la República. En virtud de ello, cómo pretenden destituir al Presidente por abandono de cargo, cuando además de no tener la legitimidad, al perderla por desacato, y el descaro de hacerlo cuando en apenas 10 meses sin respeto, ni moral para con sus propios electores, por desidia, incompetencia, flojera y abandono han suspendido en 24 oportunidades las sesiones ordinarias, es decir, su trabajo, por falta de quórum, violando el Artículo 13, parágrafo 4 del reglamento interior y de debate que establece que los parlamentarios y parlamentarias deben asistir puntualmente a la sesiones, comisiones y subcomisiones de la AN.

Además, es evidente, publico, notorio y comunicacional, el esfuerzo del presidente Nicolás Maduro al hacer esta gira por los países Opep y no Opep para estabilizar el mercado petrolero y el precio justo de nuestra principal riqueza y la garantía de la Paz para nuestro país; la cual ha sido permanentemente convocada por el Presidente. Por todo lo anterior, nos declaramos en despliegue permanente con la vanguardia y la militancia de nuestro partido, al lado de nuestro pueblo revolucionario, para defender los valores de libertad, independencia, paz, solidaridad, bien común,  integridad territorial, convivencia y el imperio de la ley para esta y las futuras generaciones, tal como nos enseñó nuestro Comandante Chávez y en apoyo absoluto al Presidente Constitucional, venezolano, patriota, chavista, Comandante de la Revolución: Nicolás Maduro Moros.

Asimismo, quiero alertar que la derecha venezolana, de una forma más abierta y descarada pedirá la intervención militar extranjera, descabellada última fase del manual desestabilizador.

Sabemos que son capaces de llegar a ello, sin reflexionar sobre posibles consecuencias. Estamos convencidos que se enrumban a un nuevo fracaso; en primer término, porque no existen las condiciones políticas para ello y, además, por los sólidos nexos de amistad tejidos por nuestro país con muchos pueblos del mundo. Sin embargo, una eventual aventura de esta naturaleza, sólo llevaría a la radicalización de la Revolución Bolivariana.

¡Seguiremos en lucha, el golpe parlamentario no pasará!

Stella Lugo

Los pasos concretos para un nuevo golpe de Estado por parte de la derecha venezolana han quedado plenamente evidenciados con las actuaciones de la Asamblea Nacional (AN) en las últimas horas. Ya, en la columna de la semana pasada, denuncié algunas de las nuevas andanzas que, en el escenario latinoamericano, habían  emprendido.

Se trata de la pretensión de derrocar al presidente Nicolás Maduro, a través de las modalidades asumidas por el cout d etat, en la forma de “golpe parlamentario” puesta en común en América Latina durante los tiempos que corren. Dicha modalidad implica: generar inestabilidad, argumentar transgresión Constitucional, recurrir a las instancias que convalidan al sistema Imperial y, si todo esto no logra el objetivo trazado, generar las condiciones de la intervención militar extranjera.

Más allá de los deseos, la oposición apátrida no ha podido, ni podrá, alcanzar el nivel de desestabilización que se han propuesto. Sus seguidores, aunque fanatizados e ideologizados por una pertinaz mediática, no están dispuestos a arriesgarse en aventuras desestabilizadoras violentas, por lo demás injustificadas; no aceptan ser empujados a la irracionalidad por una dirección irresponsable. Esa es la razón por la cual no logran éxito en el primer paso de la cartilla. Por eso, recurren entonces a un segundo paso: la declaratoria de  una supuesta ruptura del orden constitucional, por parte del Poder Ejecutivo, Judicial, Electoral o Moral; cuestión que nuestro Equipo Político Estadal acordó rechazar contundentemente, tal como es el parecer de la mayoría de la nación venezolana.

En primer lugar, La Asamblea Nacional no tiene cualidad para hacer esta declaratoria, porque  no es ámbito de su competencia, pues la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) establece en su Artículo 335 que es el Tribunal Supremo  de Justicia (TSJ) el máximo y único interprete de la Constitución, y que este órgano velará por su uniforme interpretación y aplicación, por lo que la AN no está facultada para tomar decisiones en esta materia. Al contrario, están en desacato a la decisión del TSJ desde que la Sala Constitucional declaró que resultan manifiestamente inconstitucionales y, por ende absolutamente nulos y carentes de toda vigencia y eficacia jurídica, los actos emanados de la AN, incluyendo las leyes sancionadas, mientras mantengan el desacato a la Sala electoral, propiciado al juramentar a los tres diputados del estado Amazonas, y mientras dure el juicio. Por el contrario, son ellos los que de forma permanente, continuada y sistemática, incurren en la violación flagrante a la Constitución.

En la CRBV no está contemplada la figura del juicio político al Presidente de la República. En virtud de ello, cómo pretenden destituir al Presidente por abandono de cargo, cuando además de no tener la legitimidad, al perderla por desacato, y el descaro de hacerlo cuando en apenas 10 meses sin respeto, ni moral para con sus propios electores, por desidia, incompetencia, flojera y abandono han suspendido en 24 oportunidades las sesiones ordinarias, es decir, su trabajo, por falta de quórum, violando el Artículo 13, parágrafo 4 del reglamento interior y de debate que establece que los parlamentarios y parlamentarias deben asistir puntualmente a la sesiones, comisiones y subcomisiones de la AN.

Además, es evidente, publico, notorio y comunicacional, el esfuerzo del presidente Nicolás Maduro al hacer esta gira por los países Opep y no Opep para estabilizar el mercado petrolero y el precio justo de nuestra principal riqueza y la garantía de la Paz para nuestro país; la cual ha sido permanentemente convocada por el Presidente. Por todo lo anterior, nos declaramos en despliegue permanente con la vanguardia y la militancia de nuestro partido, al lado de nuestro pueblo revolucionario, para defender los valores de libertad, independencia, paz, solidaridad, bien común,  integridad territorial, convivencia y el imperio de la ley para esta y las futuras generaciones, tal como nos enseñó nuestro Comandante Chávez y en apoyo absoluto al Presidente Constitucional, venezolano, patriota, chavista, Comandante de la Revolución: Nicolás Maduro Moros.

Asimismo, quiero alertar que la derecha venezolana, de una forma más abierta y descarada pedirá la intervención militar extranjera, descabellada última fase del manual desestabilizador.

Sabemos que son capaces de llegar a ello, sin reflexionar sobre posibles consecuencias. Estamos convencidos que se enrumban a un nuevo fracaso; en primer término, porque no existen las condiciones políticas para ello y, además, por los sólidos nexos de amistad tejidos por nuestro país con muchos pueblos del mundo. Sin embargo, una eventual aventura de esta naturaleza, sólo llevaría a la radicalización de la Revolución Bolivariana.

¡Seguiremos en lucha, el golpe parlamentario no pasará!