Nuestro camino: La Paz

cintillo-en-linea-con-stella-listoStella Lugo

El gigante Hugo Chávez nos señaló el rumbo para que, como venezolanas y venezolanos, dirimiéramos nuestras diferencias en paz y en democracia. Fue exactamente el 19 de abril de 1997, en un pleno nacional del entonces MBR-200 celebrado en Valencia, que Chávez llevó la propuesta de encauzar los vientos huracanados del cambio que proponía, por la vía electoral. Esto no fue un capricho, sino que su instinto político le permitió intuir que ese era el camino correcto.

Es extraño que un hombre recio, llanero y con una estirpe guerrera, formado para conflictos bélicos en nuestra Academia Militar, tomara tan audaz medida a sabiendas de las dificultades que pondrían los adecos y copeyanos para que se lograra, lo que para muchos era un romántico y poco probable objetivo: ganar las elecciones presidenciales año y medio después, es decir, en diciembre de 1998.

Hugo Chávez, de habérselo propuesto, pudo iniciar una insurrección social y política que le llevara al poder por la vía armada. Las condiciones en aquel momento estaban dadas; pero el costo en vidas hubiese sido inestimable. Emprender una revolución violenta, algo que muchos de sus colaboradores creían como única vía para acceder al poder, tendría a no dudar, un desenlace imprevisible.

Salvando las grandes distancias entre coyunturas históricas y actores de aquel glorioso pasado y la conspiración fascista del presente; es útil recordarlo para que comprendamos el valor de una acertada decisión histórica en favor de las grandes mayorías. Tómese en cuenta, que según todas las encuestas, más del 80% de la población venezolana rechaza la violencia y el golpe de estado. Si eso no es una mayoría contundente que bien vale la pena tomar en cuenta entonces ¿Qué lo es?

La extrema derecha venezolana, que está marcando la agenda golpista y terrorista define estas horas como el “ahora o nunca”. Se han planteado la sedición armada contra el Gobierno legítimo de nuestro Presidente Nicolás Maduro. Tal acción irresponsable se apoya en las variables ya descritas por el Presidente Maduro hace unos días:

  1. La variable internacional: el cambio de gobierno en Estados Unidos y el dominio de la extrema derecha en las decisiones del incipiente gobierno de Donald Trump; acompañado de la postura lacaya y extremista de gobiernos como el de Argentina, Brasil, Colombia, Perú y México, entre otros, han alentado a una alicaída y atomizada oposición, insuflada, diría yo artificialmente, por estos factores que nos asedian desde el poderío imperial, con todas sus armas posibles. Sin duda, el imperialismo está convencido que debe doblegarnos por la fuerza y no esperar un escenario electoral constitucional en el año 2018, para “salir de Maduro”.
  2. La Economía Nacional: el año 2017 arrancó con la posibilidad cierta de una lenta pero segura recuperación económica, según diversidad de analistas. La mejora en los precios del petróleo, las primeras tributaciones de oro extraído del arco minero al Banco Central de Venezuela, los signos de mejora en el abastecimiento, la progresiva estabilización de los CLAPS, el arranque de los 15 motores de la economía productiva, entre otras, alertaron a la derecha y la llevó a extremar su agenda violenta tratando de paralizar, por la fuerza, el transporte de carga y con ello, la comercialización de productos. Los ataques al transporte de combustible, el financiamiento a bandas delictivas para que propicien saqueos y quema de vehículos, son apenas una muestra de las acciones terroristas en contra de nuestra economía; sumado a ello el creciente bloqueo financiero internacional y el boicot a nuestras importaciones, las cuales se sustentan en el decreto de Barak Hussein Obama que declara a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria para seguridad nacional de EEUU”, ratificado en el 2016, que surte un efecto amenazante para todo país que tenga relaciones comerciales con Venezuela al considerarlo como enemigo de EEUU.
  3. Los errores políticos de la oposición: con el fracaso a formula López-Machado de La Salida, que desencadenó la violencia en las calles dejando saldos fatales, el de “Agarrar el Coroto” de H. Capriles, la afirmación de Ramos Allup, como Presidente de la Asamblea Nacional, que en seis (6) meses sacaban a Maduro, la convocatoria a destiempo del referéndum revocatorio, la enmienda constitucional para disminuir el periodo presidencial, la petición de la renuncia al Presidente, la fallida declaratoria de abandono del cargo, el inhabilitarlo por ser supuestamente ciudadano colombiano y las pugnas, divisiones y el desastre que ha sido la gestión de la oposición al frente de la Asamblea Nacional, han provocado por un lado el retraso a la convocatoria de elecciones regionales por parte del CNE y una importante migración de las preferencias populares por la oposición hacia el campo de los Ni-Ni.

Todos los partidos opositores sumados, incluyendo la opción MUD, no alcanzan al PSUV como principal fuerza política y en los bloques situacionales se ubica en tercer lugar por detrás del chavismo. Esta radiografía desespera a la derecha y sobre todo a la más extrema que no capitaliza en su conjunto más del 15% de sus preferencias. La oposición pretende seguir aprovechándose de voto castigo que les permitió alcanzar la mayoría de la Asamblea Nacional, sin proponer o difundir su agenda capitalista neoliberal.

  1. El propósito oculto: realmente la extrema derecha opositora no se propone tan solo la salida del Presidente Maduro, su verdadera meta seria la extirpación del chavismo, la supresión de las conquistas sociales alcanzadas por nuestro pueblo y la liquidación de toda posibilidad de transformación revolucionaria de la sociedad. Por eso se han trazado la estrategia de acabar con todo y eso solo es posible mediante un golpe de estado acompañado de una intervención militar extranjera, que acabe de raíz con la Democracia Participativa y Protagónica, donde verdaderamente el pueblo manda, sistema que construyó nuestro Gigante Hugo Chávez junto a su pueblo desde el inicio de este siglo.

Hoy, los intentos de arrasar todo, son brutales. La campaña es nacional e internacional, dura, inmisericorde. Desataron sobre nosotros los cuatro demonios apocalípticos: el poder económico de corporaciones trasnacionales, el poder político de gobiernos injerencistas, el poder de los medios de comunicación y el poder de dominación colonial de la jerarquía eclesiástica venezolana en abierta oposición al mismísimo Papa.

Incitar al asesinato de personas simplemente por haber acompañado al legado de Chávez, es sencillamente un acto criminal y fascista. Destruir la infraestructura pública, quemar el transporte de pasajeros y de carga, boicotear nuestra economía y venderse barato al imperialismo es lo que dolorosamente hemos visto en las últimas semanas.

Es nuestra obligación alertar y develar la verdadera intención de quienes tratan de aparecer como luchadores  por la libertad y la justicia, cuando son los mismos que, de acuerdo a los audios, videos y otras pruebas quienes sabotean los servicios públicos como electricidad, transporte, salud. Son los mismos que colocan guayas para asesinar motorizados, incendian escuelas, preescolares y un Hospital Materno Infantil con los niños, niñas, bebes recién nacidos y  madres embarazadas dentro de estas instalaciones. Disparan contra personas inocentes, asesinan con diferentes métodos, como es el caso del sistema de perno para matar animales utilizado en Juan Pernalete, incitan a matar con objetos contundentes “hasta materos”,  incluso contra sus propios manifestantes, jóvenes en su mayoría que han sido alienados a través de las redes sociales cambiándoles su perfil psicológico llenándolos de agresividad contra el prójimo solo por pensar diferente; todo esto para que se elabore un expediente internacional y Venezuela sea juzgada por violación a derechos humanos.

Eso a lo interno de la sociedad venezolana tiene un objetivo miserable, provocar la desesperanza mediante la crueldad, provocar la actuación en masa de la gente no desde la razón sino desde la intoxicación que produce la rabia y la impotencia. Para ello sus armas de destrucción masiva son las redes sociales, medios de comunicación alineados a la mediática internacional.

En esta coyuntura se hace necesario, en primer lugar, cuidar la salud psicológica y mental de la población. Para ello, debemos lanzar con contundencia una campaña de amor, de esperanza y el rescate de la convivencia pacífica, aunque existan las diferencias sobre las ideas. Y que aun en ese terreno tenemos el relacionamiento social para lograr ponernos de acuerdo.

Los enemigos son aquellos que hoy reciben diez millones de dólares del gobierno de los Estados Unidos para financiar las acciones terroristas en Venezuela. Ejemplo de esto es el traslado de paramilitares colombianos a nuestras ciudades; así como el financiamiento de la delincuencia común para activar delitos como saqueos y destrucción de urbanizaciones y barriadas en nombre de la democracia y la libertad. Evidencia de esto son las arremetidas armadas contra la Policía Nacional y la GBN además de las muertes a manifestantes ubicados en los entornos de actuación de estos grupos terroristas.

Nuestro país se encuentra hoy en día rodeado por bases militares extranjeras, solo frente al estado Falcón, tenemos tres bases militares por aspirar convertir en cabeza de playa a la corona de la Reina del Sur, y estamos en la línea de operaciones de las bases gringas en Colombia, estado que por cierto, alejándose de una postura latinoamericanista, ha pedido la incorporación a la OTAN y su ejército adelanta los protocolos para hacer méritos para ello. El gobierno de EEUU acaba de ordenar la realización de ejercicios militares frente a la amazonia venezolana con la participación de Brasil, Colombia, Perú y EEUU. En esa zona además hay una base militar francesa lo que incluye a la OTAN  en el plan de ataque.                                                                                                               En consecuencia, se pone en juego ya no las naturales diferencias políticas entre venezolanos, sino una actitud de defensa de la patria ante la traición de quienes están solicitando una intervención extranjera, bajo la falsa bandera de rescatar la democracia; cuando lo cierto es la venta del país por parte de los  que reciben los dólares del norte. Ellos se proponen picar en pedazos nuestra Venezuela. Esto no  lo permitiremos las hijas e hijos de la Venezuela histórica, rebelde y libertaria de Bolívar y Chávez.

¡Inicia la constituyente como respuesta de paz!