Contra táctica imperial del caos: Proceso Constituyente

cintillo-en-linea-con-stella-listoStella Lugo

Si algo caracteriza al período que vivimos: la Quinta República, es la invocación de las jornadas electorales como mecanismo para resolver las transformaciones necesarias que los momentos de crisis requieren. Aquí estamos, de nuevo, ante una convocatoria del Poder Originario, en el reconocimiento de su derecho a reorientar los destinos de la Patria.

Y, como ha sido siempre, allí están los enemigos declarados  de la Revolución Bolivariana negándose, sin argumentos, a reconocer los mandatos de la Constitución Bolivariana; porque su naturaleza choca con la activación del Poder Originario. ¿Y cómo no? Si la derecha es la antítesis del constituyente primario, su existencia está basada en la histórica usurpación del legítimo “derecho de los comunes”, como se reclamaron desde remotas fechas mujeres y hombres que resistieron al colonialismo europeo en nuestras legendarias tierras americanas.

La desgracia de la derecha, agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) -como se hacen llamar quienes detestan a la Revolución Bolivariana- es que el instinto del pueblo no conoce límites y cuando es invocado responde. Sólo basta revisar los resultados del primer paso dado por la conformación de la Asamblea Constituyente, la jornada de postulación, para comprobar cuán involucrado está el pueblo con este proceso.

Revisemos: hasta ahora, según cifras del Consejo Nacional Electoral (CNE), acudieron a inscribirse 55 mil 319 personas; entre ellas, 35 mil 443 para el ámbito sectorial, y 19 mil 876 para la circunscripción territorial. Resalta la actitud de las mujeres, pues, para el ámbito sectorial se postularon  21 mil 868, mientras para el territorial hay 7 mil 494 inscritas; es decir: las mujeres representan el 62% de las postulaciones.

Y, destaca porque, quien conoce cómo está estructurada la sociedad venezolana, sabe que las mujeres somos mayoría poblacional, fuertemente enraizada en los espacios populares, e indiscutiblemente  involucradas con los procesos de activación política, desarrollo productivo y definición social. En pocas palabras: la mayoría del pueblo se activó por la Constituyente.

Por eso, cada vez más, queda claro que las  verdaderas razones que motivan el accionar de la derecha venezolanason totalmente ajenas a la tendencia popular, a los derechos del pueblo, al interés de la Patria, y sobre todo, a la Democracia Participativa y Protagónica.

El concepto que tiene la MUD sobre democracia no incluye elecciones amplias y directas. Muestra de eso: el golpe de Estado de 2002, cuando de un zarpazo intentaron borrar la Constitución, las leyes y los poderes constituidos. Más recientemente: el terrible papel que jugaron en el Poder Legislativo, donde tuvieron la oportunidad de convocar a una Asamblea Constituyente,  activar una reforma o enmienda constitucional; así como, por deber constitucional, estuvieron en plena facultad para redactar leyes. Nada de eso hicieron. ¿Para qué se postularon como legisladores, entonces? Sólo para usar el proceso electoral  y, luego, al Poder Legislativo como espacio para la desestabilización del país; allí invirtieron todos sus empeños.

Ahora, su rostro violento ataca los derechos elementales del pueblo: la vida, la tranquilidad, la movilización, el estudio, el trabajo, la salud, y el futuro. Toda la ofensiva salvaje, desatada últimamente por el sector fascista  de la MUD, está ligada a un mandato exterior, a una línea intervencionista del imperialismo estadounidense, centrado en la táctica del caos, con la cual apuntan a destruir Estados nacionales, léase bien claro: acabar con la infraestructura (carreteras, edificios, urbanismos, medios de transporte, instituciones educativas, sanitarias, jurídicas, de seguridad, entre otras), eliminar a grandes franjas de la población y desarticular a los partidos de izquierda, movimientos y organizaciones sociales; además de afectar la psiquis colectiva con el terror y la desesperanza.

Así han procedido en muchos países, ejemplo actual es Siria, contra quien se han ensañado cruelmente, aunque sin poder vencerlos, pues continúan resistiendo, armados de coraje patrio.

Frente a la clara intención de aplicarnos la táctica del caos, nuestro presidente Nicolás Maduro Moros optó por una senda acertada: convocar a Constituyente, y plantear el Referéndum posterior, para legitimar las modificaciones que el Poder Originario estime pertinente realizar en la Carta Magna.Asamblea Constituyente con refrendación popular:una opción contra la cual no cabe ningún recurso, para quienes estiman la opción democrática.

Y, su fuerza se demuestra, tanto en el número de postulaciones recibidas por el CNE, como en la infinidad de asambleas populares que se están desarrollando en todo el país, por iniciativa propia del Poder Popular que, por su esencia, entiende la importancia de participar en la reorientación del destino patrio.

Aquí, en Falcón, las agendas asamblearias son infinitamente ricas en participación, emotividad, debates complejos y propuestas; todas tendientes a defender los derechos y garantías sociales que la Revolución Bolivariana ha consagrado, así como a desarrollar todo lo que aún está por crecer.

Para nuestro pueblo, participar es garantía de estabilidad, de Paz y de futuro; por eso, estoy segura, la táctica intervencionista del caos no pasará en Venezuela; el pueblo es la columna vertebral de la Revolución Bolivariana, y en su sabiduría instintiva continuará en pie.

¡De la Constituyente venimos, con la Constituyente venceremos!