Más que medidas presidenciales: Un proyecto bien pensando

Stella Lugo

Para quienes llevamos a Venezuela prendida del alma y, por eso, hemos dedicado tiempo, pensamiento y múltiples esfuerzos durante estos días a resolver las consecuencias del vil cerco internacional con que el Gobierno de Donald Trump quiere chantajearnos, a costa del descarrilamiento de nuestra historia; resulta imposible evitar impresionarse con la tragedia que la naturaleza enfurecida ocasionó en territorios de nuestro continente.

Así que, desde la línea de esta semana, el abrazo fraternal y solidario para los pueblos que han sido devastados por huracanes y tormentas. ¡Ojalá podamos lograr parar la locura humana, sistemática, que está provocando tanto desequilibrio planetario!

Cuando estas cosas pasan, ante nuestra impotencia, pienso que, aún más, debemos aferrarnos a la idea de transformar este mundo, basado en la obtención de riqueza para pocas manos, a costa de todo, incluyendo al deterioro ambiental.

Una Revolución Mundial es necesaria, por eso, seguiremos abrazando a nuestro proceso bolivariano. Es momento de mantenerse y ser ejemplo. Así como el hermano pueblo cubano que, aunque no tiene cómo detener el arrecio de la naturaleza contra sus costas, sí ha podido evitar la trágica pérdida de vidas, que es lo fundamental a cuidar, siempre.

Sus niveles de organización y unidad han hecho el milagro que sólo reporta pérdidas económicas. Cosa que el imperialismo, con toda su tecnología, no puede referir. Tampoco tiene el interés de proteger la vida de su pueblo, eso lo sabemos, y lo lamentamos. Pero, nosotras, nosotros, quienes abrazamos el ideal socialista, sí.

En esa dirección apuntan las medidas anunciadas el jueves por nuestro Presidente, Nicolás Maduro Moros: proteger la vida del pueblo, en grave riesgo por la nefasta historia de intervención que el imperialismo estadounidense lleva en sus genes.

Impedir que Venezuela pueda obtener alimentos y medicinas para generar una “crisis humanitaria” con la cual justificar cualquier cosa, es el objetivo de las fulanas “sanciones”.

Sin embargo, como el Presidente Nicolás Maduro lo informó, nuestra Revolución Bolivariana no está sola, tenemos alianzas estratégicas importantes que, en estos momentos, empiezan a moverse en el tablero de la lucha geopolítica, donde estamos inscritos.

Cada día que pasa, aún más, insisto en repetirlo, se prueba que las grandes dificultades por las que atravesamos en nuestro proceso tienen una lógica que supera las variantes internas. Esa lógica que venimos denunciando a gritos, hace años: Guerra Económica y Guerra Mediática, esenciales en la táctica de Guerra no Convencional, la que llaman de “Cuarta” y “Quinta Generación”.

Nos la han aplicado, desde el frustrado golpe de Estado de 2002, el sabotaje petrolero de ese mismo año, las guarimbas y acciones violentas, el ataque a la infraestructura económica, política, y a la base social del proceso: el chavismo, agrediéndonos por diferentes ángulos, espacios y formas; adentro y en el escenario internacional, pero, no nos han derrocado, estamos aquí y seguiremos estando, con bloqueo económico o “sanciones imperiales”, como quieran llamarlo.

Las medidas anunciadas por nuestro Presidente, son más que una respuesta defensiva; representan la resultante de un proyecto bien pensado, que viene vivo desde hace dos siglos, y que se materializó en el trabajo internacional por la unidad de los pueblos que Nuestro Comandante Eterno, Hugo Chávez Frías, se empeñó, en cuerpo y alma, a forjar.

Ahí están los resultados: intercambio comercial con Rusia, China y diversos países que no se subordinan al imperio estadounidense, con los cuales vamos a romper el intento de bloqueo al ingreso de alimentos y medicinas para nuestro pueblo.

La actual gira internacional de nuestro Jefe de Estado se inscribe en este propósito. Sus resultados concretos los conoceremos pronto, en materia específica que impedirá la intención imperialista: llevarnos a una “crisis humanitaria”.

En ese sentido, resalta la decisión presidencial de establecer una “canasta de monedas” para liberar el intercambio comercial del yugo que viene imponiéndonos el “dólar”. Aplaudimos esta medida, con la cabeza y el corazón.

Pues, ya es hora de romper con esa hegemonía, basada en la nada, porque no se necesita ser un gran cerebro económico para saber que Estados Unidos está en crisis, que su patrimonio se sustenta en la guerra y que, hace mucho, dejó de ser la “primera economía mundial”; siendo ahora un Estado al borde del colapso financiero, que urge por la apropiación de territorios y recursos para sobrevivir.

Y, por lo anterior, conviene, también, entender que esa resultante que generó las medidas presidenciales anunciadas, también incluye una iniciativa política correcta: la que condujo a Nicolás Maduro Moros a convocar al Poder Originario, con lo cual se derrotó a la violencia fascista, impuesta desde la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD) por varios meses.

Retomar la Paz y estabilidad del país era un objetivo central que debíamos alcanzar, para poder avanzar. Y, lo alcanzamos. Ahí está la Asamblea Nacional Constituyente trabajando para readaptarnos legalmente, ante los ataques imperiales y sus consecuencias.

Y, mientras la Constituyente desarrolla su labor; los otros órganos desarrollan los suyos; tal como el CNE, prepara las próximas elecciones regionales, convocadas a gusto por nuestro Jefe de Estado, contra todos los pronósticos de la MUD que recorrió el mundo acusándonos de negar el derecho a elecciones.

Y como muestra de Paz este lunes, el pueblo chavista volvió a tomar las calles de Caracas para respaldar las medidas tomadas por el Presidente, contra la agresión imperialista; y para exigir castigo contra quienes han traicionado a la Patria, solicitando que la “planta insolente del enemigo, viole nuestro suelo”. Es innegable, este pueblo está claro: ¡Para el imperialismo, nada!

Aunque nos hayan alcanzado a hacer daño, aunque sigan empeñados en destruirnos; la moral del pueblo bolivariano sigue viva. Ahí están activadas mujeres y hombres de los Clap, los consejos comunales, comunas y diferentes organismos de base para contribuir con el contraataque a la especulación, a la inflación inducida, que viene ahorcando la economía familiar del pueblo trabajador.

Esa tabla de 50 productos y servicios, anunciada por nuestro Presidente, y su vigilancia desde las bases, aturde los oídos de las mafias que se han enriquecido saqueando el bolsillo del pueblo; apropiándose de los recursos que la inversión social del Gobierno Bolivariano realiza, y desviándola para desequilibrar nuestra economía, estabilidad y confianza interna. En pocas palabras: para golpear, desde dentro, al proceso.

Nos sobreponemos, siempre lo hacemos y, está a la vista: lo seguiremos haciendo. ¿Por qué? Pues, la razón es simple: tenemos causa, nos asiste la justicia, somos pueblo en camino hacia la Victoria contra la vieja historia. Somos lo nuevo: la resultante del mundo que aspira a la “suprema felicidad posible”.

 “La libertad del Nuevo Mundo es la esperanza del Universo”

Simón Bolívar